Cuánto tiempo debe jugar un gato al día (y cómo jugar bien con él)
Es una de las dudas más habituales de quien vive con un gato de interior: ¿cuánto tengo que jugar con él? No hay una cifra exacta que sirva para todos los gatos, porque depende de su edad, su energía y su salud. Pero sí hay una forma de jugar que funciona mucho mejor que otras.
La respuesta corta
Lo que suele recomendarse es jugar varias veces al día en sesiones cortas, de unos 10 a 15 minutos, en lugar de una sola sesión larga. Los gatos cazan a ráfagas: acechan, persiguen y atrapan en poco tiempo, y después descansan. Una sesión corta e intensa imita mejor ese ritmo que media hora agitando un juguete.
La señal para parar la da tu gato: si pierde el interés, se tumba o empieza a jadear, la sesión ha terminado. Un gato que jadea después de jugar necesita descansar.
Cuándo jugar
- Antes de comer. En la naturaleza el orden es cazar, comer, asearse y dormir. Jugar justo antes de su comida le permite cerrar ese ciclo.
- Antes de dormir. Si tu gato corre por casa de madrugada, una buena sesión por la noche ayuda a que gaste esa energía antes.
- Antes de salir de casa. Así empieza su tiempo a solas cansado y tranquilo. Si pasa muchas horas solo, te puede interesar nuestra guía sobre cómo entretener a un gato que se queda solo en casa.
Cómo jugar con un gato para que se canse de verdad
- Mueve el juguete como una presa. A ras de suelo, alejándose de él y nunca hacia su cara. Una presa huye; no se acerca a quien la caza.
- Haz pausas. Esconde el juguete detrás de un mueble o quédate quieto un momento. Las pausas despiertan el acecho.
- Deja que lo atrape. A menudo, no solo al final. Si nunca consigue cazar, se frustra.
- Termina con una captura. Acaba la sesión dejándole atrapar el juguete y, si puedes, ofrécele un poco de comida.
- Guarda los juguetes con cuerdas. Las cañas y juguetes con cordones, mejor recogidos cuando terminéis.
Según la edad de tu gato
- Gatitos: tienen mucha energía pero se cansan rápido. Mejor sesiones muy cortas y frecuentes, siempre supervisadas.
- Adultos: dos o tres sesiones al día suelen funcionar bien. Fíjate en qué tipo de presa le gusta más: hay gatos de suelo y gatos de salto.
- Mayores: siguen necesitando jugar, pero con movimientos más suaves, a ras de suelo y sin saltos bruscos.
- Gatos con sobrepeso o algún problema de salud: consulta con tu veterinario antes de aumentar su actividad.
Errores comunes
- Usar las manos como juguete. Le enseña que las manos se pueden morder y arañar.
- Jugar con un láser sin final. Si lo usas, termina con un juguete que pueda atrapar de verdad; si no, se queda sin cerrar la caza.
- Dejar siempre los mismos juguetes a la vista. Pierden la gracia. Te lo contamos en mi gato se aburre de sus juguetes.
- Sesiones demasiado largas. Más tiempo no significa mejor juego.
Y cuando tú no puedes jugar
Nada sustituye a jugar con tu gato, pero hay momentos en los que no puedes. Para esos ratos, un juguete que se mueve solo le da algo que cazar. El pájaro interactivo canta y se mueve de forma imprevisible para que lo persiga por el suelo; la pluma automática se cuelga de una puerta y la pluma sale y se esconde sola, con apagado automático para que no esté jugando sin parar. Puedes verlos juntos en juguetes automáticos para gatos.
En resumen
- Varias sesiones cortas al día, de unos 10 a 15 minutos.
- Mejor antes de comer, antes de dormir y antes de salir de casa.
- Mueve el juguete como una presa, con pausas, y deja que lo atrape.
- Adapta la intensidad a su edad y su salud.